Una idea: La esencia



El ritual diario, llegar al colegio, saludar a los alumnos que te sonríen, esquivar a los que corren por nuestro; lado, entrar a la sala de profesores, ese conjunto de acciones, a veces nos aleja de nosotros mismos.

Cuando queremos entender a los jóvenes, luego de meditar si somos los equivocados, los seres extraños de otro mundo, con ideas raras que no se entiendes, queremos quedarnos con lo esencial.

La esencia es más compleja que lo demás, es desconocida, apenas sospechada, que de pronto relampaguea y se esfuma.

Al escribir nuestro nombre en las libretas de notas o en los certificados, escribirlo tantas veces, que a veces nos equivocamos, y empieza a parecernos extraño, las letras aparecen nuevas, y una sensación emerge de ellas, según el filosofo del existencialismo, se está develándose la esencia de nuestro nombre.

Este ejercicio, es un ejemplo de cómo lo esencial nos es desconocido. En el libro;La Nausea; de Paul Sartre, algo de esta idea se explica, quizás te interesa leerla, puede ser interesante.

¿Para que nos sirve saber?
Para saber.
Porque el conocimiento se justifica a si mismo.
Yolanda