MINUTO CERO

Kike Romero


Desde el minuto cero
supe que ese primer beso
tendría una segunda oportunidad,
lo que se ve por el tercer ojo va más allá
del cuarto oscuro donde yacemos
mezclando el quinto elemento
y ese sexto mandamiento que pecamos
rizando el rizo del séptimo arte sin descansar.

Creí que eras la octava maravilla,
la novena de Beethoven,
el décimo premiado de la lotería
y yo... el último mohicano.

Un naufrago en la tempestad
bregando contra viento y marea
tu cuerpo a la deriva mi puerto en alta mar.

Adocenado en la felicidad
ahora soy un ser ordenado,
mi caos, perfectamente alineado,
matemáticamente... perfecto.