| 1.-Necesitas
cinco minutos cada día para planificarte. Cuanto más
atareado estés, más necesitas organizarte bien. No te dejes
atropellar por la improvisación de acometer lo más inmediato.
Date la satisfacción de saber por dónde vas y de cumplir lo
que habías previsto para cada día. |
| 2.-
No empieces nunca por lo fácil con la excusa de ir entrando en
materia poco apoco. Valdría si hubiera mucho tiempo por
delante, pero generalmente no lo hay. Comienza por lo más
importante, si no lo haces así, te perturbará la ansiedad
de saber que aún tienes pendiente aquella tarea y el
nerviosismo te hará aumentar la sensación de impotencia. |
| 3.-
Lleva siempre encima una agenda en la que puedas anotar
una idea antes de que se te olviden datos que sea necesario
recordar. |
| 4.-
Conserva pocos papeles. Tira todos los que hayas usado y
no sean imprescidibles. Archiva con un método claro todo lo que
decidas conservar. No hay más desesperantemente perdido que el
que se emplea inútilmente en busca de un papel mal archivado.
Hay quien pierde más de la mitad del tiempo que tiene de
estudio en buscar y rebuscar informaciones entre una marabunta
de fotocopias y cuadernos. Tambiés este desorden puede ser una
coartada para que parezca que se emplea el tiempo en estudiar |
| 5.-
No comiences nunca a hacer una cosa que no confíes seriamente
en que puedes realizarla. Cuando se produce un fracaso y no se
llega a completar una tarea se produce una insatisfacción y un
cierto sentimiento de culpabilidad que lleva a perder cantidad
de tiempo. Es mejor pedir ayuda cuando sientes que lo necesitas. |
| 6.-
Antes de ponerte a estudiar prepara todas las cosas que preveas
necesarias. Es conveniente cortar a tiempo las posibilidades de
fuga. Quien mucho se levanta, poco interés tiene. |
| 7.-
Aprovecha en lo posible tus mejores momentos. ¿Eres de los
madrugadores? ¿Se tedan mejor las tardes o eres ave nocturna? Estudia
en tus momentos altos de energía. El descanso y la diversión
exigen menos concentración |
| 8.-
Busca sitios adecuados donde poder estudiar sin que haya
demasiado ruido. Las casa modernas no están hechas pensando en
estas necesidades. Si es necesario habrá que recurrir a otras
posibilidades fuera de casa: bibliotecas públicas, etc... La
concentración es imprescindible. |
| 9.-
Con el estómago lleno es difícil de conseguir esta concentración:
busca tiempos más oportunos. |
| 10.-
Procura trabajar en una mesa en la que sólo tengas las cosas
que necesites para el estudio; evita en lo posible el riesgo de
distraerte. |
| 11.-
Empieza a estudiar con un vistazo general de los temas. Esto
ayuda a concentrar la atención y a despertar el subconsciente.
Tener un marco de referencia general te ayudará a comprender
mejor los pasos de un proceso. |
| 12.-
Reserva algún tiempo del día para resolver las cosas
triviales, pero necesarias. Evita la sensación de estar
pendiente de terminar algo que se ha quedado a medias. Esta
sensación es frustrante y descentra. |
| 13.-
Cuando lo necesites, descansa, relájate, oye música. No
esperes a que el cansancio se convierta en agotamiento, pero
tampoco diversifiques los objetivos de tu atención haciendo
varias cosas a la vez, como estudiar y oír música; las dos
cosas a la vez no suelen funcionar bien |
| 14.-
Ponte cómodo para estudiar, postura relajada, ropa floja y cómoda,
buena luz. |
| 15.-
Pide ayuda cuando la necesites porque no consigues resolver una
cuestión. Remite tus dudad al profesor, en clase, pero no dejes
pasar un tiempo excesivo para aclararlas. Muchas veces basta con
una consulta a tu compañero , pero cuando haga falta hay que
recurrir al profesor, con quien siempre hay que mantener una
relación personal que facilite estas consultas. |