MI PRIMER GRAN CASO

 

Me gustaba la llegada diaria de la prensa a mi hogar. Mientras mi padre leía las noticias me pasaba la página con entretenimientos que ella contenía. Los puzzles y acertijos eran mi gran gozo matinal, pero también escuchar a mi padre comentando las principales noticias y que incentivaban mi curiosidad por leer los artículos a los cuales se refería. Así llegué a enterarme del que sería mi primer gran caso como investigador.

Tenía 13 años y cursaba el octavo año básico. Ya en ese tiempo mis compañeros de curso me apodaban Columbo (un gran detective de la TV), por mi interés en los casos detectivescos y por ayudar a solucionar algunos misterios en mi colegio, como por ejemplo el robo de un álbum de fotos de Lorena, una hermosa compañera de séptimo año o la desaparición de la alcancía del cuarto básico para ayudar en la Teletón.

Pero esto era distinto, el titular señalaba: "ASESINADO DESTACADO COMERCIANTE DE LA REGIÓN". Leí los entretelones, enterándome del caso en general, más tarde escuché las noticias en la radio y por televisión para visualizar mejor el caso. Sin darme cuenta me fui involucrando y comencé a analizar las distintas declaraciones dadas por sus familiares, amigos y vecinos.

Don Ivo Rendic había sido asesinado con dos disparos en el pecho y se encontraba tirado boca abajo sobre la gris alfombra, en un gran charco de sangre, cuando llegó la policia. De inmediato comenzaron las averiguaciones para dar con el autor de los disparos y con el motivo de tan terrible crimen.

La noche anterior Don Ivo, que era separado y vivía solo en su casa, se había juntado con dos amigos, Pablo Márquez y Vladimir Suic, para jugar una partida de Truco, popular juego regional. Al ser interrogados, declararon:

- Fue una noche normal como las que tantas veces tuvimos, cuando nos juntábamos a jugar Truco - señaló el señor Márquez.

- Nos reímos mucho y nos tomamos algunas cervezas para animar la ocasión, quizás el único momento tenso fue cuando Ivo le recordó sobre una vieja deuda que Pablo mantenía con él, pero por suerte yo estaba presente y con mis bromas pasó esa situación a un segundo plano - agregó el señor Suic.

- Eso lo volvimos a conversar más tarde, cuando Vladimir ya se había retirado a su hogar y llegamos a un muy buen acuerdo - aclaró Pablo Márquez.

La vecina de don Ivo, la Sra. Mirta Guti, declaró:

- Como a eso de las cuatro de la mañana escuché voces, que por su gran volumen, se notaba que estaban discutiendo y algo alcancé a captar sobre una deuda impaga. Al rato después, se hizo un gran silencio y lo único que escuché más tarde fue el pito de la tetera hirviendo. Después de eso el silencio nuevamente invadió todo hasta que sentí los gritos de auxilio de su ex-esposa -

- En todo caso, este señor era bastante huraño y no le gustaba que mis hijos jugaran a la pelota. Ayer no más les quitó un balón y tuve que ir a recuperarlo. Tuvimos una discusión muy desagradable - agregó la señora Guti

En la radio se señaló que, como cada fin de mes, la Sra. Alma Oyarzún pasó a visitar a su ex-marido, para retirar la plata de la pensión figada de común acuerdo. Ella fue la que encontró a Don Ivo muerto. Su declaración fue:

- La verdad es que venía muy molesta ya que habían pasado dos meses sin recibir la pensión y se supone que hoy iba a tener la plata, ya que iba a recuperar una vieja deuda de un amigo. Al llegar a la casa golpee varias veces la puerta y no me abrió, entonces di la vuelta por el patio y, tras limpiar el vidrio empañado, vi a Ivo tendido en el piso, boca abajo, en un gran charco de sangre. Salí corriendo y pidiendo auxilio a los vecinos del lugar - señaló, entre sollozos.

Con todas las declaraciones y algunos datos menores más, me dirigí a la policía, les conté mi razonamiento lógico y concluí dándoles el nombre de quien había asesinado a Don Ivo.

SOLUCIÓN